top of page

CYBORGS: DE LA FICCIÓN A LA REALIDAD

  • Facundo Holweger
  • hace 8 horas
  • 5 min de lectura

¿Y si te dijera que los ciborgs caminan entre nosotros hace casi dos décadas?


"Todos esos momentos se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir", sentencia en su diálogo final el villano de la ya mítica Blade Runner (1982, Ridley Scott). Y, aunque usted no lo crea, esto no fue dicho por un humano, sino por, SPOILER ALERT, un replicante.

¿Qué es un replicante?

Ser construido artificialmente por el ser humano a su imagen y semejanza. A lo largo de la saga se plantea la idea de que son seres capaces de desarrollar ideas, valores y, lo más importante, sentimientos y emociones tan reales como las de la humanidad.

¿Quién dijo que los cyborgs son todos malos? Es más: ¿quién dijo que solo existen en ese mundo creado entre nuestro imaginario colectivo y la cultura popular?



Neil Harbisson va por las calles con una antena implantada en su cabeza. Muchos pensarán que es personaje de ciencia ficción, pero en realidad es un artista reconocido oficialmente como el primer cyborg de la historia. Nació con acromatopsia, una condición que le impide ver colores. En 2003 comenzó a desarrollar el proyecto tecnológico llamado Eyeborg, junto al experto y licenciado en cibernética Adam Montandon. Al año siguiente, decidió transformar esa limitación en una nueva forma de percibir el mundo: convirtió los colores en sonidos. Entonces, el gobierno británico reconoció a Harbisson como el primer cyborg.


La psicoanalista Claudia Suárez (UBA), autora del artículo “Cyborgs ficticios y reales: notas sobre literatura, cine, tecnociencia y psicoanálisis”, advierte que “todo lo que resulta disruptivo, que promueve algún escenario desconocido, causa angustia” y agrega que “se manifiesta cuando algo se escapa de control”. 


El concepto de cyborg es casi un lugar común en la cultura popular, tanto en obras escritas como en films. En muchos casos, se retrata con una connotación negativa, catastrófica y fatalista. En la novela cyberpunk ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?”  (1968) del autor Philip K. Dick, se describe un mundo post apocalíptico en el que la humanidad creó a una réplica perfecta del ser humano con el fin destinarla a la esclavitud y aquellas tareas no deseadas. Con lo que no contaban era con el hecho de que los replicantes tomaran tal nivel de conciencia y autosuficiencia, hecho que los llevaría a rebelarse.


Tanto en la obra literaria como en su posterior adaptación libre al cine, Blade Runner (1982), dirigida por Ridley Scott y protagonizada por Harrison Ford, se plantea dudas como los límites entre la tecnología y la humanidad, la decadencia de la sociedad contemporánea y el existencialismo propio del ser humano desde la mirada de un no humano.


En Terminator (1984), cinta dirigida por James Cameron, la protagonista es Sarah Connor, la madre del futuro líder de la resistencia contra las máquinas dominantes del mundo (John Connor). Del otro lado, está como villano el ya emblemático y carismático T-800, un robot fabricado con el único objetivo de terminar con la vida de Sarah antes del nacimiento de quien es considerado como el responsable del fin del reinado de las máquinas. Si bien las posteriores películas de la franquicia muestran que el personaje de Arnold Schwarzenegger vuelve como aliado, las máquinas siempre buscan un nuevo rostro y cuerpo para encarnarse y así eliminar al eslabón más fuerte de la humanidad, la familia Connors.


El origen de los Cyborgs

El concepto de cyborg fue acuñado en 1960 por Manfred Clyne y Nathan S. Kline en el artículo “Cyborgs and space”, donde imaginaron que la tecnología aplicada al cuerpo humano permitiría sobrevivir en entornos ajenos a la Tierra.“Un cyborg es esencialmente un sistema hombre-máquina en el cual los mecanismos de control de la porción humana son modificados externamente por medicamentos o dispositivos de regulación”, escribieron. Desde entonces, el término alude a cualquier individuo que incorpora tecnología en su cuerpo para ampliar capacidades o mejorar su calidad de vida.


Sin embargo. películas como las antes mencionadas mostraron máquinas que someten a la humanidad o replicantes que sienten más intensamente que los humanos. En este sentido, Suárez sostiene que “quizás este sea el mejor modo de encauzar la imaginación sobre lo que se cree y se piensa que serán las futuras consecuencias del progreso de la tecnociencia”.


Cyborgs, están entre nosotros (2014)
Cyborgs, están entre nosotros (2014)

Realidad como ficción

Moon Ribas
Moon Ribas

La realidad, sin embargo, avanza por otro carril. Kevin Warwick se implantó un chip RFID en los años 90 y, más tarde, una interfaz neuronal que le permitió mover un brazo artificial a distancia. Moon Ribas, artista y activista, se hizo colocar un sensor sísmico que le permite percibir terremotos en cualquier parte del mundo. Junto con Harbisson fundó la Cyborg Foundation, dedicada a promover el arte cyborg y defender sus derechos.


La socióloga advierte que el acceso a estos avances no será igualitario. “Por las sociedades y sus estructuras de poder difícilmente no existan desigualdades. Lamentablemente el acceso a algunos avances está determinado por factores económicos, por la calidad de vida de los países", vaticina. 


Incluso, podría democratizarse, como ocurrió con internet, aunque surge un aspecto relevante para discutir: la ética. “Pienso que lo central es el tema del autocontrol, de la autonomía, de la libertad. ¿Hasta dónde nuestra vida será nuestra vida, nuestro cuerpo será nuestro cuerpo, nuestra conducta será nuestra conducta?”, considera la especialista de la UBA. 


La evolución de los Cyborgs
La evolución de los Cyborgs

Llegó el futuro…..¿distópico?

El futuro ya está en marcha y de eso no hay dudas. En los últimos años, algunos de los avances más importantes ponen el foco en la recuperación de las aptitudes y capacidades humanas.


En 2010, Craig Venter creó un ADN sintético implantado en una célula real, lo que abrió la posibilidad de diseñar material genético desde cero. Hoy existen lentes de contacto que permiten ver en la oscuridad a partir de la captación de luz infrarroja, exoesqueletos para que vuelvan a caminar las personas con lesiones medulares y lenguas artificiales desarrolladas con el fin de captar y aprender sabores. Con estos avances, ¿existe aún una línea que separe a la humanidad de la tecnología? 


Para Suárez, esa brecha “está determinada sólo por el tiempo y se acorta a cada momento”. Por lo tanto, quizás, el desafío no es buscar los límites entre la humanidad y sus creaciones tecnológicas, sino preguntarnos qué nuevas formas de existencia surgirán cuando lo humano y lo tecnológico se vuelvan inseparables.


Referencias

  • Suárez, Claudia. Cyborgs ficticios y reales: notas sobre literatura, cine, tecnociencia y psicoanálisis. Universidad de Buenos Aires (UBA).

  • Clyne, Manfred & Kline, Nathan S. (1960). Cyborgs and Space. Astronautics.

  • Harbisson, Neil. Cyborg Foundation.

  • Ribas, Moon. Cyborg Foundation.

  • Venter, Craig (2010). Synthetic Genome Project. J. Craig Venter Institute.

  • Películas citadas: Blade Runner (Ridley Scott, 1982), Terminator (James Cameron, 1984).

  • Novela ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?”  (Philip K. Dick, 1968) 

  • Artículo “Cinco tecnologías cyborg que ya están cambiando el cuerpo humano” (Arantza García, 2026).

  • Artículo “The history of cyborgs in pop culture and how they’ve been represented over the years” (Joshua Opaka, 2022).

Comentarios


bottom of page